1- Rito y Ritmo: estas son dos palabras importantes en la administración del proyecto. Responder a los ritos es ayudar a que las cosas que se planteen sean estructuradas, sólidas que realmente funcionen. Un proyecto debe tener formalidades que lo permitan ser más eficiente, cumplir con los procesos pactados para que no sea un proyecto a la deriva sino con lineamientos firmes.
El Ritmo por otro lado, denota en un proyecto la importancia de tener variables que midan el progreso, gente integrada al mismo a la cual se le cumplan sus horarios de trabajo, sus honorarios, pagos de sueldos y salarios, etc. Todo esto hará que se culmine a tiempo y eficientemente el proyecto que se está llevando a cabo. Los ritos y ritmos deben estar alineados a la estrategia de la organización.
2- Actividades de un proyecto: las actividades que se den dentro del desarrollo del proyecto, deben poder medirse en base a métricas, tener una métrica de cumplimiento. Para cada actividad que tenga, es necesario saber que recursos necesito, tanto humano, dinero, tecnológico, etc. Si las actividades no son potentes o no se pueden medir, estas se convierten en hitos que permitan describirlas de mejor manera. Una vez que tengo las actividades necesarias y los recursos que necesito, se puede proceder a realizar la carta Gantt que determinará el proceso a seguir y los plazos a cumplir.
3- Un proyecto tiene diversas implicaciones, como el tiempo a cumplir este proyecto y el tiempo en que este es rentable, pues muchos de ellos son cíclicos en sus períodos de rentabilidad, en un momento son rentables y al otro ya no. Antes de iniciarse en la realización de un proyecto es necesario hacer un análisis de las capacidades que se tienen en el momento para realizarlo, si estas capacidades no son suficientes hay que pensar en la manera de obtenerlas, donde obtenerlas, y la mejor manera de hacerlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario